Tuberculosis

Querida T., disfruta de tus últimos veranos con nosotros

Sabemos que a las bacterias de la tuberculosis les encantan nuestros pulmones, y que se transmiten a través de la tos y de los estornudos. Esta forma de transmisión es tan efectiva que se calcula que, de media, una persona infectada que desarrolle los síntomas de la enfermedad lo transmitirá a otras quince.

Hablamos de millones de muertes al año.

Pero no hay que entrar en pánico. Cuando nuestro sistema inmunitario detecta su presencia sale a su encuentro, y en el 90% de los casos mantiene el número de bacterias lo bastante bajo como para que no aparezcan síntomas de la infección ni se transmita a otras personas.

¿Por qué entonces T. sigue siendo un problema? Pues porque el 10 % restante es muchísimo. Esto es así porque el sistema inmunitario humano no es perfecto, y puede debilitarse con la edad, a causa de alguna patología (como el VIH) o por tomar ciertos medicamentos. Cuando esto ocurre, las bacterias de la tuberculosis encuentran el camino libre para avanzar y reproducirse, y al hacerlo destruyen el tejido pulmonar en el que se alojan.

A la vieja T. además de nuestros pulmones, le gustan nuestros huesos, nuestro abdomen y nuestro sistema nervioso

Las bacterias de la tuberculosis también se pueden alojar en nuestros huesos, nuestro abdomen, distintas glándulas y nuestro sistema nervioso. Y por si fuera poco, todavía no entendemos con precisión el mecanismo que tienen para dañar a nuestros pulmones.

Sí sabemos que una de las consecuencias de su presencia es que reduce nuestra capacidad de absorber el oxígeno que necesitamos para vivir, y que antes de matarnos nos provoca una tos crónica que le sirve para saltar a sus próximas víctimas.

20.000 años
luchando contra ella

Si no se recibe ningún tratamiento la mortalidad es del 50%

Una vez desarrollada la enfermedad, si no se recibe ningún tratamiento la mortalidad es del 50%. Aunque en el caso de personas inmunodeprimidas, como los pacientes de VIH, la mortalidad puede ser de hasta el 100%.

Además de nuestro sistema inmunitario tenemos a los antibióticos, que son capaces de matar a los bacilos a un ritmo más elevado del que se reproducen. El problema es que las bacterias de la tuberculosis cuentan con una cubierta que las protege del ataque de las células del sistema inmunitario y de muchos medicamentos. Y como lo que no te mata te hace más fuerte también vale para T., pues resulta que durante las últimas décadas han aparecido cepas más resistentes y agresivas. No por nada llevamos más de 20.000 años luchando contra ella.

Pero hay una solución que está destinada a ser la definitiva. Pensar en positivo, correcto, pero no. Nos referimos a las vacunas. Eso es. Vacunas.

1921

Fecha de la primera vacunación contra la tuberculosis

La primera vacuna contra la tuberculosis en uso desde 1921, cuando se inoculó a la población una cepa bovina debilitada, el famoso bacilo Calmette-Guérin —de ahí su nombre: BCG— que no era capaz de provocarnos la enfermedad, pero sí de hacernos más fuertes. Cuando nuestro sistema inmunitario entró en contacto con la cepa debilitada pudo entrenarse con ella y prepararse para derrotar a la cepa humana, mucho más agresiva.

¿Cuál es el problema entonces? Que la cepa bovina no es idéntica a la cepa humana, así que el sistema inmunitario de las personas vacunadas con BCG no siempre consigue desarrollar las defensas necesarias. Como resultado, la efectividad de BCG oscila entre el 0% y el 80%. Por eso pensamos que es muy mejorable. Y por eso hemos descubierto algo que hará que este verano sea uno de los últimos que T. pase entre nosotros.

Querida T., tenemos un regalito para ti

Se trata de una vacuna en la Fase 3 de desarrollo. Venga ya, no seas modesta. Te la mereces por ser como eres.

  1. Yay! Conseguida

    Etapa 1

    Yay! Conseguida
  2. Yay! Conseguida

    Etapa 2

    Yay! Conseguida
  3. 36% completada

    Etapa 3

    36% completada

    Nos encontramos en la Fase 3 de una investigación que, si todo va bien, pondrá fin a la tuberculosis. Para ello se vacunarán a más de 7.100 recién nacidos en Sudáfrica, Senegal y Madagascar, una parte con la tradicional BCG y la otra con la nueva MTBVAC, y se observará la evolución y la resistencia de cada grupo durante 5 años.

  4. Etapa 4

    0% completada

Grandes donantes

Querida T., tú tendrás muy mal carácter, pero nosotros tenemos aliados

Y euros de gente que tiene muchos euros, como la Unión Europea. De hecho, el «European & Developing Countries Clinical Trials Partnership» (EDCTP) cubre 19.368.568€. Pero cada empresa o institución puede colaborar con T-End desde su campo de conocimiento, recursos y tamaño.

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